¿A QUÉ COLE VAMOS?

 

Hemos pasado meses dándole mil vueltas al tema, es mucho más complicado de lo que se piensa, por lo menos, de lo que nosotros pesábamos.

Alicia empieza al cole en septiembre, si nada ni nadie lo impide, que yo ya no me fío.

Ahora tenemos que decidir el colegio al que va a ir para escolarizarla, ahí viene el problema. Teníamos tres opciones, completamente diferentes, cada uno con su lista de “pros” y “contras”. He de decir que la mayor prioridad era elegir un colegio que se adaptara a nuestros horarios de trabajo, pensándolo fríamente suena mal, pero hoy en día, trabajando los dos, es lo más importante a valorar.

Y volvemos al problema de siempre, la CONCILIACIÓN, actualmente cuando formas una familia no todo el mundo puede quedarse en casa para cuidar a los niños o compaginar su vida laboral con la familiar. Además no solamente es poder, sino también querer, que no todos los padres de este país están dispuesto a renunciar a su carrera profesional por criar a sus hijos.

Tampoco tenemos muchas medidas gubernamentales que faciliten esta situación, después se pretende que haya más natalidad, a mí me parece todo muy incongruente.

Desde un principio teníamos claras ciertas condiciones, una de ellas es que nos gustaría que en la clase de Alicia no hubiera demasiados niños. A muchos os parecerá una tontería, pero pensamos que una profesora no puede prestarle la misma atención a todos los alumnos en una clase de 25 niños que en una clase de 10.

El modelo educativo también nos parece muy importante, no estamos muy de acuerdo con la existencia de “silla triste” como manera de castigo. Tampoco nos gusta mucho el hecho que niños de 3 años vayan al baño solos y si tienen algún incidente (cosa que me parecería muy normal) se llame a los padres para que vayan a cambiarlos.

Otra cosa que no veo muy bien es que muchos colegios no tengan enfermera escolar, este tema es una lucha que parece que vamos ganando muy lentamente.

Como enfermera entiendo perfectamente que los profesores se nieguen a dar cualquier tipo de tratamiento a un niño, no es su responsabilidad ni algo que les competa. Ahora como madre, si mi hija tuviera que tomar, en algún momento dado, una pastilla, un jarabe o se le tuviera que pinchar insulina durante el horario escolar, y nadie de la familia pudiera ir a hacerlo, me gustaría que un@ de sus profesores, tras la formación adecuada en el tema, lo pudiera hacer. Si no pudiera ser así, se me plantea una duda ¿se llama al centro de salud para que vayan a hacerlo? O, por otro lado, ¿se deja al niño en cuestión sin su medicación con las consecuencias que eso conllevaría a su salud?

Teniendo en cuenta todo lo anterior, tomamos la decisión que pensamos es la más adecuada, Alicia irá a la escuela rural. En su aula serán 10 niños entre los 3 y los 5 años y el colegio cuenta, aproximadamente, con unos 42 alumnos. Es nuestra elección y estamos convencidos que ella estará súper feliz.

Son muchas las cosas a valorar, muchos debates abiertos y cosas importantes que solucionar en los colegios de nuestros pequeños. ¿Qué opináis vosotr@s? ¿En qué os basáis para vuestra elección?

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