Lactancia materna

Esta es la semana de la lactancia materna, así es que vamos a aprovechar para contaros cositas acerca del tema.

Lo primero es tener claro que la lactancia materna es una opción, en ningún caso una obligación. No podemos ni debemos juzgar a nadie por no elegir esta forma de alimentar a su bebé.

Si os decidís por dar el pecho a vuestro hij@, el primer paso es la educación, es decir, que ya en el mismo hospital donde dais a luz, os enseñen como hacerlo. Lo digo porque desafortunadamente conmigo no lo hicieron argumentando que yo era enfermera y ya conocía la técnica. No es así, yo fui madre primeriza como todas y en esos momentos tan complicados hubiera agradecido que alguien me ayudara.

Tuve la suerte que Alicia tenía mucha hambre y ganas de enganchar el pecho de mamá, lo cual me resultó más fácil.

El tema de cuanto tarda en aparecer la leche no depende de si el parto es vaginal o cesárea como hemos escuchado muchas veces a nuestras abuelas. Es un proceso fisiológico que se inicia entre las 30 y las 72h tras el parto. En mi caso fue a las 48h.

Depende, eso sí, de si eres primeriza o no, ya que, a las que ya han pasado por esta experiencia anteriormente, la leche les sube un poco antes.

Una vez en casa cada niño reclama la teta a su ritmo, unos cada poco tiempo, otros tras 4 horas durmiendo… Y lo más práctico y lo que a mí me parece mejor para el recién nacido, es a demanda. Cuando quiera y dónde quiera, porque para ell@s el hambre es lo primero y les da absolutamente igual que tengas visita en casa, que hayas ido a hacer la compra o hayas decidido ir a dar un paseo.

Los primeros días Alicia se quedaba satisfecha con un pecho solamente, así que yo me sacaba la leche del otro y lo congelaba en tarritos estériles que compraba en la farmacia.(como esos que usamos para llevar la orina cuando el médico nos pide una analítica).

Empecé usando el sacaleches manual, porque el automático me parecía que me iba a sacar la vida por el pezón, me daba miedo solamente oírlo funcionar. El manual funciona según la presión que tu ejerzas, y yo apretaba lo justo para llenar el tarro de leche, suficiente.

En cuanto a descongelarla os diré que tiene que ser en nevera y dura, una vez descongelada, 24h.

Si, por otro lado, optáis por meterla directamente a la nevera, podéis tenerla de 3 a 5 días. Y en el congelador hasta 3 meses.

Para calentarla siempre al baño maría. No se os ocurra meterla en el microondas por favor os lo pido.

Cuando llegamos a casa tras el alta hospitalaria, Alicia ya reclamaba más leche y yo todavía estaba aumentado la cantidad poco a poco, así que aproveché los tarritos congelados para darle como suplemento y nos vinieron estupendamente.

La segunda parte de mi experiencia con la lactancia materna vino cuando ingresaron a la peque. Tras el shock inicial y el estrés vivido aquel día bien pensé que me desaparecería la leche, porque como sabéis es un proceso hormonal y cualquier trastorno nervioso o estresante influye directamente en la subida o bajada de la misma.

Sí es cierto que dejé de tener la misma cantidad de leche, pero en el mismo momento en que Alicia quedó ingresada en en la UCI de neonatos del Hospital de la Paz, el equipo de enfermería me ofreció un sacaleches eléctrico, ahí comenzó mi relación con dicho aparato.

No me daba ninguna confianza y yo me había llevado el manual, pero decidí darle una oportunidad, y tengo que reconocer que fue lo mejor que hice. Tiene diferentes grados de succión, entonces puedes empezar poco a poco para adaptarte a él, y luego ir subiéndolo paulatinamente. Al tercer día ya lo ponía en el modo más alto desde el principio y llenaba aquellos biberones en un abrir y cerrar de ojos.

Tengo que decir que el servicio de lactodietética del hospital es genial, te recogían los biberones de la leche y lo iban guardando para cuando la niña empezara a tolerar la leche.

Una vez controlado todo esto apareció el siguiente problema, LAS GRIETAS!! De verdad sigo sin entender porque no nos explican estas cosas cuando estamos embarazadas.

Las grietas en mis pezones aparecieron un día para decidir quedarse todo el invierno a mi vera, era auténtico dolor cada vez que Alicia cogía el pecho, yo no disfrutaba la lactancia, lo pasaba mal.

Me recomendaron la pomada lanolina Purelan, me ayudó muchísimo, además es muy fácil de usar y no tienes que limpiarla para dar el pecho.

El problema es que no le daba tiempo a curarme unas grietas cuando aparecían otras. Ahí fue la farmacéutica la que me enseñó la luz al final del túnel, ¿sabéis que existen unas pezoneras para dar el pecho que protegen tus pezones, grietas incluidas? Pues yo no lo sabía!! Hice un auténtico descubrimiento y las llevaba conmigo allá donde fuere. La niña cogía el pecho de la misma manera, las grietas se curaban y las dos disfrutábamos de la lactancia, un 3×1 que ni Carrefour.

Mi hermana sin embargo no pudo vivir esta experiencia tanto tiempo como yo, porque tuvo dos niños a cual más tragoncete. Nunca era suficiente para ellos y siempre tenía que darles biberón después de dejarle los pechos vacíos. Por eso, cada bebé es un mundo, cada situación diferente y a cada una nos toca vivir una experiencia distinta.

Luego llega el destete, no es difícil sobre todo si ya has comenzado con la alimentación complementaria.

Yo recuerdo que teníamos un auténtico lío para adaptarle las tomas con las papillas, al final la conclusión es la misma, cuando tengan hambre.

Mi decisión fue dejar la lactancia materna a los 5 meses que comencé a trabajar. Soy enfermera y trabajaba a turnos, un turno de noche en servicio especial con varias urgencias y sin poder vaciarte los pechos no se lo deseo a nadie. Se sufre, se pasa verdaderamente mal y además no puedes realizar tu trabajo como deberías o, al menos, es mi experiencia.

A pesar de las adversidades que se me presentaron, lo recomiendo sin duda alguna.

Nosotras os contamos lo que hemos pasado para que luego no hagáis como yo y digáis que no os lo advirtieron. Espero que os sirva de ayuda!!

MADRES PRIMERIZAS

Ayyyy que duros son esos 3 primeros meses en los que os vais conociendo tu y el retoño!!

No quiero decir que lo sean para todo el mundo, aquí habrá opiniones para todos los gustos, sí lo fueron para mí. También es verdad que a mi se me juntaron más factores, las cosas como son.

El mayor problema que yo veo son LAS DUDAS. Dudas de todo y por todo. Por qué llora? Por qué tarda tanto en tomar el pecho? Por qué las cacas son de ese color? Por qué se despierta cada 45 min?… y así una larga lista de por ques.

La solución no fue llamar a la abuela que todo lo sabe, a tu hermana que ya tiene dos chiquillos, a la vecina del quinto,no. La solución más rápida y eficaz fue internet señoras mías. Benditos foros!! A nosotros nos resolvieron muchas dudas. A cualquier hora del día, páginas como bebesymás.com, crecerfeliz.es o conmishijos.com, te explican detalladamente el cómo y el por qué que se os pasan por la cabeza en ese momento.

Parecerá una tontería, pero no lo es, os lo aseguro. La inseguridad es muy mala consejera.

Descubres que lo mismo que le está pasando a tu hija le ha pasado al hijo de otros en algún momento, y eso de compartir experiencias es muy didáctico y tranquilizador.

Por ejemplo, cuando decides dar el pecho, te recomiendan que sea a demanda, y ahí estábamos pichi y yo controlando las horas y los minutos de cada toma, y no lo podíamos evitar oye. Buscábamos entonces cuanto tardaban otros bebés en cada toma, entre una toma y otra, y ya teníamos con qué comparar.

El tema del sueño fue otra dura prueba, no porque durmiéramos tres horas diarias, porque he de deciros que al final el cuerpo se adapta a todo, y aunque ya habíamos empezado a trabajar, no nos encontrábamos cansados. Pues a buscar por internet el ritmo de sueño de un bebé de X meses. Y siempre encontrábamos algún caso similar que, al menos, te dejaba dormir tranquilo esa noche.

El problema era que esas tres horas que dormíamos no eran seguidas, y empezábamos a comparar con lo poco que conocíamos, es decir, nuestros sobrinos, ERROR!!! Con el tiempo y la experiencia (y después que te lo repitan a la raya de 50 veces al día) te das cuenta que no puedes guiarte por los hijos de los demás, que cada uno es un mundo y “funciona” de una manera distinta. Puede haber casos parecidos, pero seguro que no van a ser los de los hijos de tus amigas, tu hermana o tu prima.

Eso sí, todo el mundo te va a aconsejar diciéndote lo que ellos han hecho con sus hijos, que siempre es la mejor alternativa sin duda (modo ironía). Es muy típico eso de que te traten como novata que no tiene ni idea, y tú, donde ya tienes complejo y la hormona bailando el despacito, te apetece chocar cabezas contra las paredes.

Puestas a dar consejos, ahí están las abuelas. Y no son los consejos de cualquiera no, son los consejos de ordeno y mando de tu madre o tu suegra que no asimilan que desde hace 30 años que fueron ellas madres, el mundo ha evolucionado y se han descubierto más cosas y métodos acerca de la maternidad.

A punto estuve de morderle un ojo a mi madre en un momento dado que me quitó a la niña de los brazos, pero que rabia me dio dios mio. Nunca lo hagáis!! Lo de quitarle el bebé de los brazos a una madre, sea primeriza o no.

Entiendo perfectamente que ellas quieren ayudar por supuesto, y todo lo hacen con muy buena voluntad, faltaría más! Pero ahí va mi consejo de madre primeriza a todas las futuras madres y abuelas:

Os necesitamos cerca! Pero el bebé necesita los brazos de sus padres y sus padres necesitan tener y sentir al bebé en esos primeros meses en que todo es nuevo para toda la familia. Con lo cual, si queréis ayudar de verdad, una manera muy práctica es llenando la nevera de túpers, tender la ropa, pasar el polvo (aunque sea por encima) o incluso limpiar un poco el baño, por qué no. Porque al principio, a parte de tener poco tiempo para esas cosas, estamos más cansados, preocupados e inseguros. Y lo que NO necesitamos es que nos hagan sentir más inseguros, inútiles o incapaces.

Todos estamos preparados para ser padres, bueno vale, unos más que otros, pero todos al fin y al cabo. Los consejos son muy necesarios en esos momentos, os lo aseguro, pero hay que saber diferenciar que son tus nietos y no tus hijos. Que tus hijos son ahora los que tienen que aprender igual que lo hiciste tú en su momento, y que no hagan las cosas como tú las hiciste entonces o como tú quisieras que las hagan, no quiere decir que sean peores padres. Serán sin duda los mejores padres del mundo.

Mucho ánimo a esas futuras mamás y papás, y sobre todo futuras abuelas y abuelos!!! 

 

BRAGAS FULL TAPE

Me veo en la necesidad de tratar este tema que parece “tabú” entre el género femenino cuando, en realidad, a mi me parece una auténtica liberación!!

Se trata de las “bragas sobaqueras”, sí, esas bragas de talle alto que todas y cada una de nosotras tenemos en el cajón de la ropa interior, aunque muchas intenten esconderlo.

Muchas las tenemos desde siempre para esos días del mes que nos encontramos hinchadas y nos parece que tapándonos hasta el ombligo, estamos más protegidas, no me digáis, son sensaciones que una tiene cuando el deshormone hace acto de presencia.

Pero sin duda, es cuando estamos embarazadas cuando el cuerpo te pide taparte hasta los sobacos, y ésto Primark lo sabe.

Me explico, cuando mi barriga empezó a aumentar al igual que mis kilos, me di cuenta que también había aumentado la talla de mis bragas, como es normal y lógico, y necesitaba renovar mi vestuario. A Primark que me fui toda decidida, y cual fue mi sorpresa al encontrarme con, al menos, una decena de tipos de bragas diferentes:brasileñas, tipo boxer, culotte… En serio?? qué necesidad hay de volverme loca la cabeza y pasarme una hora de reloj señores buscando el tipo de bragas que me vendría bien? Que luego siempre hay algún hombre por la zona que se te queda mirando cual niño asustado, pensando que sino sabemos que bragas comprar cómo vamos a saber que nos apetece cenar, y en este punto tendría que darles la razón.

Ahora que también os digo las que más me alucinaron fueron las bragas “full tape”. Mi traducción es que son bragas que lo tapan todo, sobaqueras de toda la vida de dios vaya, me tapaban casi toda la barriga en el 6º mes de embarazo, flipando estoy todavía!!

Y sí, todavía las uso en algunas ocasiones, porque llega un momento en la vida que te da absolutamente igual que tus bragas sean la antítesis de lo erótico, que sobresalgan por encima del pijama o que tu sobrino piense que llevas pantalón corto.

Lo importante es lo COMODÍSIMA que estás, calentita y recogidita…que gustito.

Atrás quedaron los tangas, los culottes y las puntillas, que rascan tanto madre del amor, eso pica mucho y lo sabéis. Bienvenido algodón, tirachinas fuera!!

Me sorprende que a día de hoy algunas mujeres se avergüencen a la hora de hablar de este tema, cuando es algo tan cotidiano y liberador, si esas bragas “full tape” se siguen vendiendo, es porque hay muchas mujeres como yo que las compran, tenéis que aceptarlo.

Eso sí, cuando la ocasión lo requiere amigas mias, una tira de lencería fina como está mandao, que uno no está reñido con lo otro, faltaría más.

 

 

ATAQUE HORMONAL

No sé vosotras , pero yo en esos días del mes estoy de un inaguantable máximo , Repu me podían llamar , lo reconozco por supuesto. Es más , tres días antes que la marea roja haga su aparición , ya voy avisando a navegantes (a pichi/marido) para que no le pille desprevenido.

El objetivo es llenar la despensa de todo aquel alimento que lleve CHOCOLATE ,y no me vale la tableta sencilla de siempre , yo soy fan del que lleva frutos secos con caramelo , galleta… se me hace la boca agua sólo de pensarlo. El por qué está claro , hay que subir la serotonina como sea y , como nunca he visto un caso de sobredosis de serotonina , yo cargo a tope durante cuatro días para tener reservas todo el mes.

Pues fue eso multiplicado por 9!!!!! Y encima empecé vomitando desde el primer día que , hasta que descubrí los efectos del maravilloso Carribban (pastillas para los vómitos durante el embarazo) , pasé más hambre que el perro del afilador (que se comía las chispas por comerse algo caliente). Recuerdo estar 24 horas sin poder comer nada y vomitando hasta el agua que bebía. Ese mismo día había preparado «fabes pintes» para comer , fui a trabajar como buenamente pude y cuando llegué a casa tenía una sensación de hambre que no te la deseo ni a mi peor enemigo , y pensar que hay gente en el mundo que experimenta esa sensación a diario , me mueeeero de la pena.

Pichi quería darme un yogurt para que comiera algo , pero yo solo quería comer aquelles fabes , y con su chorizo por supuesto!!!!!! Como me prestaron dios mío!!!!! Las vomité nada más terminar , pero las disfruté tantísimo que no se me olvidarán en la vida.

No recuerdo tener antojos de ningún tipo , pero si unos cambios de humor que valiente torero tengo en casa amigos , porque no fue tarea fácil. Me levantaba un día enfadada ya antes de posar los pies en el suelo , y lo gordo es que no sabía el por qué y , al mismo tiempo , triste , agobiada y tampoco sabía el por qué. Pues ahí quería yo explicarle a Pichi todo esto , al mismo tiempo que lloraba desconsolada y gritaba enfadada. A día de hoy no sé si entendió como me sentía en aquel momento , porque verdaderamente ni yo lo sabía con exactitud , pero con una calma admirable , me tranquilizó y consiguió que todo ese cóctel de sensaciones se me pasara.

El tema del hambre continuó durante todo el embarazo. Yo que regañé a mi hermana todo y más por engordar 17 kg en su primer embarazo . Yo , que alardeaba en mi sexto mes de embarazo de haber engordado solamente 7kg. Pues , por lista y espabilada , me rebotó en la frente , porque hice un sprint final , que ni Usaín Bolt queridas mías , 20 kg enteros y verdaderos se aposentaron en mi cuerpo serrano , muy bien distribuidos eso sí. Mi cara era como una auténtica hogaza de pan de Castilla (sin desmerecer dicho pan) , la barriga súper bonita como cualquier embarazá , pero mis brazos parecían los de un vasco que se dedica a cortar troncos en sus ratos libres. La distribución en las partes bajas de mi cuerpo también fue bastante uniforme, se me puso un culo cual ternera asturiana de los valles, las piernas iban en la misma línea para aguantar el peso que se les había puesto encima. Los tobillos desaparecieron en algún momento que no recuerdo y no volvieron a hacer acto de presencia hasta varios días después del nacimiento de Alicia. 

La culpa no es más que de las malditas hormonas que todo lo quieren controlar y, al final, todo lo descontrolan. Tengo que decir que una cosa muy guay e irrepetible, fue estar embarazada al mismo tiempo que mi hermana. Siiiiiiiiiiiiii, nuestros peques se llevan dos meses y medio y ahora crecen juntos y de la mano van a todas partes.

Y a pesar de los vómitos, de la sensación de hambre insaciable, de los kilos de más y del cruel ataque de mi sistema hormonal, puedo decir y digo que fue la mejor experiencia de mi vida, me sentí inmensamente plena y feliz y, sin duda, repetiré.

 

 

 

 

 

Nace un hijo enfermo

Suena fuerte y uno se imagina lo peor… Durante todo el embarazo siempre estás deseando que todo vaya bien, cuando te preguntan es lo primero que contestas: “Me da igual si es niño o niña, solamente que venga bien”, que típica esta frase. Por desgracia no fue así para mí.

Estuve vomitando desde el primer día de embarazo hasta el último, y yo estaba feliz!. Di a luz por cesárea, ya que, la peque venía de nalgas. Pero cuando salió al mundo, no lloró, estaba muy azulita, y yo ya empecé a pensar que algo no iba bien.

Cuando nos dieron el alta en el hospital me dijeron que la niña tenía un soplo en el corazón y debía verla el cardiólogo. Asique a la semana de nacer, allí que fuimos con Alicia a su primera revisión cardiológica, sin embargo, no vieron nada importante.

Cuatro días después mi pequeña entró en shock en casa, dejó de respirar con normalidad y fijó su mirada al infinito, empezaba así nuestra pesadilla.

Corrimos al centro de salud, ya que, nuestro hospital de referencia no tiene servicio de neonatología, y yo sabía que sin soporte ventilatorio la niña no llegaría al hospital de Oviedo. Su pediatra, que para nosotros es su angel de la guarda, actuó rápido y llegamos al Hospital Central de Asturias en UVI móvil.

Una carrera de fondo comenzó para saber que le estaba ocurriendo a Alicia hasta que dieron con ello, una cardiopatía congénita, Trasposición de grandes vasos, hay que operar rápidamente y tenemos que ir a Madrid.

Ahí aparecieron ellas APACI (Asociación de padres y amigos de cardiopatías congénitas), fue la cardióloga que atendió a Alicia la que nos puso en contacto con esta asociación en aquel mismo momento y, aparte de solucionarnos el tema de estancia en Madrid mientras la niña estaba hospitalizada, nos dieron un gran apoyo y aún a día de hoy nos siguen ayudando en todo lo necesario.

En el Hospital de la Paz conocimos a grandes profesionales que arreglaron el corazón de mi pequeña guerrera, un equipo excepcional que cuidó, tanto de ella como de nosotros, durante 16 días.

Ahora, un año y medio después, Alicia corre y juega con sus primos como si nada hubiera pasado.

Este blog nace como manera de agradecimiento a esta asociación que trabaja duro y sin descanso para que todos los pequeños con este tipo de problema y sus familias, tengan un apoyo permanente, una guía, una mano a la que agarrarse cuando piensas que tu mundo se desmorona.GRACIAS APACI, una vez más, porque siento que me falta vida para seguir agradeciéndoos.

Es nuestra manera de hacerlos más visibles, porque se puede colaborar de muchas maneras y nosotras os iremos diciendo como.

Hemos tenido que llevarnos el susto de nuestras vidas para darnos cuenta de lo que de verdad importa. Miramos el presente y el futuro con humor, energía y disfrutando de las pequeñas cosas que, al final, son las que realmente hacen especial nuestro día a día. Queremos compartirlo con vosotros, reírnos de la vida y que el mundo ruede.

OS ANIMÁIS?!!