EL SUEÑO DURANTE EL CONFINAMIENTO

Todo está cambiando en este período tan raro que estamos viviendo, nuestros hábitos, nuestra manera de ver las cosas y hasta nuestra manera de dormir.
Pasamos el tiempo con poca actividad, viendo mucha televisión y series varias, a veces hasta altas horas de la madrugada.
También estamos practicando mucho esa costumbre tan nuestra, la siesta, con lo cual, estamos cambiando el ritmo de nuestro ciclo sueño-vigilia. Tardamos más en dormirnos, nos despertamos más tarde y, con el paso de los días, nos cuesta más caer en los brazos de morfeo..
Al no salir tanto a la calle, nos falta luz y vitamina D,procedente del sol, esta carencia también afecta a nuestro ritmo circadiano.
En los niños pasa más de lo mismo. Ellos necesitan más actividad que los adultos, están acostumbrados a pasar la mayor parte del tiempo fuera de casa, colegio, actividades extraescolares, parque, y se les ha quitado toda esa libertad. Sin embargo y como ya he comentado anteriormente, creo que son los mejores adaptados a esta situación.
Por fin han llegado a la conclusión que los más pequeños podrán ir saliendo a la calle de manera paulatina, menos mal!!
Ya he leído algún artículo en el que afirman que ha aumentado considerablemente el porcentaje de pacientes con insomnio con el consecuente aumento del consumo de fármacos para facilitar el sueño.
Yo he notado que a Alicia le costaba mucho dormirse últimamente, se despertaba varias veces durante la noche y se levantaba más tarde por la mañana.
Cuando mi marido empezó a trabajar, teníamos que sacar a la niña de casa sí o sí, alguien tenía que cuidar de ella cuando no estuviéramos, no estaba dispuesta a que me multaran por ello. Así es que, fui a hablar con la Policía Local para explicarles la situación. Me dijeron que podíamos hacerlo sin problema, la situación estaba más que justificada.
Pues, sorprendentemente, desde que la niña ha vuelto a ir con las abuelas, llega más cansada a casa, se duerme más rápido y ya no se despierta tanto durante la noche. No sé si ha sido la vuelta a la rutina, que ya sale a la calle o que los abuelos están más activos que nunca y no la dejan parar, pero estamos todos encantados.
Yo, personalmente, también hace tiempo que me cuesta conciliar el sueño y tengo que recurrir a diferentes medidas para conseguir dormirme. Una ducha caliente antes de irse a la cama, poca luz y estímulos a última hora del día, y si nos podemos tomar alguna infusión relajante mejor todavía.
La melatonina es una hormona que regula el ritmo ciclo sueño-vigilia en el cuerpo humano y la podemos encontrar en algunos alimentos como la avena, también se vende en cápsulas en la farmacia.
Debemos dejar a un lado las tecnologías a la hora de irnos a la cama, influyen en nuestra dificultad para dormirnos.
Está claro que el momento que estamos viviendo nos afecta en todo, la tensión y la ansiedad ante tanta incertidumbre, el estrés al ir al trabajo o, simplemente, al ir a hacer la compra. Todo esto se traduce en un mal descanso, gente más irascible, “repunante” como decimos aquí, poca efectividad en el trabajo y más posibilidad de cometer errores.
Vamos a relajarnos un poco!! Pongamos más infusiones relajantes en nuestra vida y menos café. Un poco de ejercicio físico al día también nos ayudará. Una buena alimentación, más vitamina D y, sí, el vino o la cerveza del fin de semana que no nos falte!!
Nos bombardean a diario con cientos de datos, cifras, más contagios, más medidas, vamos a dejar de hacerle tanto caso a todo esto. Cambiemos de canal, leamos menos noticias, pongamos más música, hablemos más entre nosotros, vídeo llamadas en grupo con amigos y familia.
Tranquilidad, esto va a pasar como un mal sueño, cambiaremos nuestras costumbres, pero yo tengo la esperanza que aprenderemos con todo ello.
Ánimo y a vivir!!!
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