Nace un hijo enfermo

Suena fuerte y uno se imagina lo peor… Durante todo el embarazo siempre estás deseando que todo vaya bien, cuando te preguntan es lo primero que contestas: “Me da igual si es niño o niña, solamente que venga bien”, que típica esta frase. Por desgracia no fue así para mí.

Estuve vomitando desde el primer día de embarazo hasta el último, y yo estaba feliz!. Di a luz por cesárea, ya que, la peque venía de nalgas. Pero cuando salió al mundo, no lloró, estaba muy azulita, y yo ya empecé a pensar que algo no iba bien.

Cuando nos dieron el alta en el hospital me dijeron que la niña tenía un soplo en el corazón y debía verla el cardiólogo. Asique a la semana de nacer, allí que fuimos con Alicia a su primera revisión cardiológica, sin embargo, no vieron nada importante.

Cuatro días después mi pequeña entró en shock en casa, dejó de respirar con normalidad y fijó su mirada al infinito, empezaba así nuestra pesadilla.

Corrimos al centro de salud, ya que, nuestro hospital de referencia no tiene servicio de neonatología, y yo sabía que sin soporte ventilatorio la niña no llegaría al hospital de Oviedo. Su pediatra, que para nosotros es su angel de la guarda, actuó rápido y llegamos al Hospital Central de Asturias en UVI móvil.

Una carrera de fondo comenzó para saber que le estaba ocurriendo a Alicia hasta que dieron con ello, una cardiopatía congénita, Trasposición de grandes vasos, hay que operar rápidamente y tenemos que ir a Madrid.

Ahí aparecieron ellas APACI (Asociación de padres y amigos de cardiopatías congénitas), fue la cardióloga que atendió a Alicia la que nos puso en contacto con esta asociación en aquel mismo momento y, aparte de solucionarnos el tema de estancia en Madrid mientras la niña estaba hospitalizada, nos dieron un gran apoyo y aún a día de hoy nos siguen ayudando en todo lo necesario.

En el Hospital de la Paz conocimos a grandes profesionales que arreglaron el corazón de mi pequeña guerrera, un equipo excepcional que cuidó, tanto de ella como de nosotros, durante 16 días.

Ahora, un año y medio después, Alicia corre y juega con sus primos como si nada hubiera pasado.

Este blog nace como manera de agradecimiento a esta asociación que trabaja duro y sin descanso para que todos los pequeños con este tipo de problema y sus familias, tengan un apoyo permanente, una guía, una mano a la que agarrarse cuando piensas que tu mundo se desmorona.GRACIAS APACI, una vez más, porque siento que me falta vida para seguir agradeciéndoos.

Es nuestra manera de hacerlos más visibles, porque se puede colaborar de muchas maneras y nosotras os iremos diciendo como.

Hemos tenido que llevarnos el susto de nuestras vidas para darnos cuenta de lo que de verdad importa. Miramos el presente y el futuro con humor, energía y disfrutando de las pequeñas cosas que, al final, son las que realmente hacen especial nuestro día a día. Queremos compartirlo con vosotros, reírnos de la vida y que el mundo ruede.

OS ANIMÁIS?!!

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