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PIERNAS PARA QUE OS QUIERO

Después de un tiempo sin aparecer por aquí por motivos varios, estamos de vuelta para contaros cómo sigue todo con este nuevo embarazo. 

He de decir que mi tensión arterial ha mejorado notablemente y mi estrés también, cosa que agradezco y me hace mucho más fácil mi día a día. 

Pero no iba a ser todo un camino de rosas, eso no es lo mío. Los vómitos continúan sin tregua, ya he asumido que me acompañarán hasta el último día. Pero ahora se le ha sumado una dolencia, que yo ya padecía y que, a causa del embarazo, ha empeorado.  

Yo sufro desde bien pequeña el Síndrome de las piernas inquietas. Suena a enfermedad inventada, pero creerme que no lo es. Se trata de un trastorno neurológico que afecta a las extremidades, especialmente a las piernas. Cuando estoy sentada o acostada comienzo a sentir un hormigueo/ calambre por las piernas que solamente se alivia con el movimiento. Esta sensación suele empeorar cuando existe más cansancio o estrés. 

Lo cierto es que, durante el embarazo de Alicia, esta dolencia desapareció por alguna extraña razón que desconozco. Ilusa de mí, creía que en este segundo embarazo ocurriría lo mismo. 

Lo peor es cuando ya estoy acostada o me despierto en la madrugada y mis piernas parecen tener vida propia. La única manera de calmar estos síntomas es con masajes, caminando descalza por la baldosa o con agua muy fría en la ducha. Todo esto a las 2 de la mañana no me hace mucha gracia la verdad  y, dado que no puedo tomar ningún tipo de tratamiento estando embarazada, he recurrido al drenaje linfático manual. 

Me lo habían recomendado hace tiempo y probé para ver si realmente funcionaba. Para mi sorpresa, después de ir a cinco sesiones en el “Centro de terapias manuales Zara Suárez”, pude comprobar que durante los siguientes 5 meses, aproximadamente, ya no sentía esos calambres a diario y dormía mucho mejor. 

Cuando en mi cuarto mes de gestación vi que los hormigueos iban a peor, repetí el tratamiento del drenaje linfático y ahora sólo me queda esperar que sus efectos calmantes duren hasta final del embarazo. 

Por otro lado, tras una larga lucha con Ibermutuamur y el Hospital de Cabueñes, he conseguido que me concedan el Riesgo en el embarazo en la semana 30. 

Para esta mutua en concreto, la existencia de Covid en el Hospital no representa un riesgo para las embarazadas. Pero nuestro querido SESPA le da la razón, dándonos puestos supuestamente compatibles dentro del mismo Hospital y poniéndonos trabas a la hora de solicitar dicho Riesgo. Me explico: una vez hecha la solicitud y enviada a la mutua, éstos tienen que darnos una respuesta en el mes siguiente. Sospechosamente mis papeles y los de otras compañeras embarazas se perdieron por el camino y cuando quise reclamar por la demora y la falta de respuesta, el personal del Hospital me dio una información que, para nada, se correspondía con la realidad. No sé si con el fin de que cesara en mi empeño o por ignorancia. 

El caso es que, yo que soy muy terca, con la ayuda del sindicato seguí adelante hasta conseguir la respuesta deseada. 

Ahora me surgen dudas que prefiero, por ahora, se queden en el aire…¿en realidad el personal del Hospital encargado de este tema tiene la información errónea? ¿es posible extraviar la documentación de varias empleadas en el último mes?  

Si tenéis alguna posible respuesta a estas preguntas, sería de utilidad conocerla. 

 

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