PRIMER DIA DE GUARDE

 

Lo veía tan lejano, seguía pensando que tenía un bebé en casa pero no, es una niña que cada día se hace más mayor, Alicia empezó a la guardería, no quería ni siquiera pensarlo y sólo es la guarde!!! Madre de Dios cuando empiece al cole sospecho que la que sufra algún tipo de shock sea yo misma.

Algun@s pensarán que a buenas horas! Y es que la chiquilla ya tiene más de 2 años, todo tiene su explicación, a parte que cada uno decide si llevar a sus hij@s a la guardería o no, no es obligatorio señores. En el caso de Alicia teníamos claro que iría si o si en cuanto yo acabara mi baja maternal, sin embargo, su salud y los médicos no opinaban lo mismo. Tras la intervención quirúrgica y el consiguiente postoperatorio en el Hospital de La Paz, nos recomendaron (dentro de lo posible) que sería mejor que la niña no fuera a la guardería hasta cumplir los 2 años de edad y terminar con su tratamiento específico de vacunación. Que, si era necesario, podría ir vaya, pero esto suponía más riesgos para ella y, como afortunadamente contábamos con la güeloteca, no le dimos más vueltas. Muy prudentes nosotros esperamos hasta el momento que los médicos nos habían indicado. Y es que no queríamos saturar a las abuelas y al final, no nos ha quedado otra opción.

Por otro lado, también teníamos ganas que la niña comenzara una rutina diferente, madrugar un poco más, el tema del desayuno que nos costaba un mundo, estar con más niños a parte de sus primos, cara al colegio creemos que la guarde en este aspecto ayuda mucho.

Empezamos la semana de adaptación (que yo no sabía que existía, perdonad mi ignorancia) el primer día se quedó media hora, el segundo una hora y el tercero hora y media, esto depende también del niño claro está, cada uno necesita su tiempo.

Nosotros contábamos con una gran ventaja, mi sobrino, 2 meses mayor que ella, había empezado en la misma guardería tan solo un mes antes, en una mala, su primo Sergio se convertiría en nuestro mejor aliado.

Nuestra idea es llevarla 3 días a la semana 3 horas, esto puede hacerse a gusto del consumidor, hay posibilidades tantas como necesidades tengan los padres. Pues llegó el ansiado primer día y nada más abrir Leti (cuidadora) la puerta y ver al resto de niños, entró sin apenas mirar atrás, tuve que ir tras ella para quitarle la chaqueta y ponerle el baby. Los siguientes días y con la presencia de Sergio todo fue aún más fácil. Voy a recogerla y la veo feliz jugando con el resto de niños, de vez en cuando decide contarnos cosas que han hecho o el nombre de sus  compañeros, a mi eso me súper encanta!! Y estamos empezando.

No todos los casos son iguales evidentemente, mi sobrino entra llorando todos los santos días, mi hermana se va con un nudo en el estómago, y cuando llegamos Alicia y yo le vemos encantado de la vida. Eso sí, cuando sale, lo primero que le dice a su madre (antes que ella le pregunte nada) es : mamá hoy no lo he pasado bien. Es para matarlo o comértelo a besos, yo escojo siempre la segunda opción porque me meo con el.

Empezamos otra etapa maravillosa y seguimos aprendiendo con ella!!

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