RIESGO EN EL EMBARAZO

Cada vez que cuento mi experiencia laboral cuando estaba embarazada mis compañeras abren la boca alucinadas. Así estaba yo cuando me dieron la baja por riesgo en el embarazo (foto).

Yo trabajaba en el Hospital Marqués de Valdecilla, en el área de Reanimación, cuando me quedé en estado de buena esperanza, como se solía decir. Según nuestro convenio, en una determinada semana del embarazo tenemos la opción de tramitar lo que se llama “riesgo en el embarazo”, alegando situaciones incompatibles con la gestación, como coger pesos, radiación (radiografías portátiles a pacientes ingresados en el servicio) o trabajar en turno de noche. En el caso del Servicio Cántabro de Salud, este riesgo me lo concedieron en la semana 20!! y no por ser yo, sino a todas las mujeres en la misma situación que lo solicitaban.

En el Servicio de Salud del Principado de Asturias, en el Hospital de Cabueñes (En Gijón) para ser más exactos, a pesar que el trabajo que desempeñas es exactamente el mismo, tu categoría obviamente también, el riesgo en el embarazo lo conceden en caso de solicitarlo, en la semana 28. Realmente tampoco te lo dan así sin más, en esa semana te ofrecen un puesto compatible, es decir, te quitan el turno de noche y creen que lo solucionan todo, de esta manera no te vas a tu casa hasta la semana 37.

Los riesgos siguen siendo los mismos, es decir, tú sigues cargando con el peso de los pacientes, el contacto con virus y bacterias es el mismo, lógicamente tomas todas las medidas de precaución necesarias (que también las tomamos sin estar embarazadas).

Os lo explico mejor con un ejemplo. Eva es una compañera que está embarazada de 11 semanas. Ella es eventual, su contrato se termina en un mes. En el momento que supo que estaba embarazada fue a notificarlo a salud laboral y les trasladó sus dudas. Cuando la vuelvan a llamar para trabajar en el hospital no le van a especificar el destino, no le dirán la planta donde tiene que ir, su mayor miedo es que le toque la planta de infecciosos, donde hay pacientes aislados por enfermedades como tuberculosis, por ejemplo. ¿Qué debe hacer, rechazar el próximo contrato que le ofrezcan o aceptarlo a pesar que sea esta la planta donde tenga que ir? Mi consejo personal es que lo acepte, por supuesto, todos necesitamos el dinero. Pero si cuando tenga que empezar le dicen que tiene que ir a esa planta en concreto, debería solicitar un cambio de ubicación.

Sin embargo, en salud laboral le han dicho que ella puede entrar perfectamente a asear a un paciente tuberculoso usando la mascarilla.¿Qué opináis vosotr@s? ¿Entraríais en la habitación de ese paciente?

He de decir, como información complementaria, que si una mujer embarazada es diagnosticada de tuberculosis, con un tratamiento precoz no habría mayor problema, ya que, los antibióticos utilizados para esta enfermedad, a pesar de atravesar la barrera placentaria, no harían daño al bebé.

No es así el caso de otro tipo de bacterias detectadas en algunos pacientes durante su ingreso en el hospital y por lo que tiene que ser aislados completamente. Os hablaría del Acinetobacter Baumannii, si mi compañera llegara a tener esta bacteria en su organismo peligraría no solo la vida de su bebé sino la suya propia también.

Podría deciros el nombre de algunos bichitos más con los que tenemos estrecho contacto en nuestro día a día, además de la posibilidad de pincharte con agujas infectadas de algunos pacientes con enfermedades graves.

Todo un combo de riesgos para nuestro embarazo que en salud laboral se pasan por el arco del triunfo.

Este es nuestro caso, pero en otras profesiones también sufren lo suyo.

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