VACACIONES EN FAMILIA

No sabíamos a que nos enfrentábamos, incluso íbamos con temor a lo desconocido…NUESTRAS PRIMERAS VACACIONES EN FAMILIA!!!

21 meses recién cumplidos tiene Alicia y planificado con un mes de antelación, pusimos rumbo al sur, que allí dice la canción que se vive mejor, y además con mucha familia a la que hacía mucho que no veíamos y que ,por supuesto, Alicia ni conocía.

Desde Asturias a Almuñécar que era nuestro destino, el GPS nos decía que teníamos por delante 9 horas de viaje, así que decidimos hacerlo en dos etapas para no agobiarnos mucho. Una noche en Parla a la ida y otra a la vuelta, mucho más llevadero no cabe duda, sobre todo por la peque.

El 18 de Agosto ya estábamos en la Costa Tropical, qué maravilla!!!

La reserva en el hotel la hice directamente por teléfono, ya que, Alicia duerme desde los 7 meses en su camita y en todos los hoteles nos ofrecían una cuna al decir la edad de la criatura. Mi intención era solicitar una cama supletoria para la niña, que es lo que solemos hacer cuando salimos, pero en este caso nos dieron dos camas matrimoniales directamente, mejor imposible!.

Muchas dudas rondaban en nuestra cabeza, dormirá bien, comerá bien, le afectará el aire acondicionado??

Pues nos sorprendió gratamente la chiquilla cuando al acostarla solamente con una camisetilla y el pañal, durmió la primera noche del tirón y el resto de las vacaciones también.

La segunda prueba de fuego era el buffet, allá que fuimos preparados con su vasito y su babero metidos en la mochila de Hello Kitty. Su desayuno en casa consiste en zumo de naranja y leche con galletas, magdalenas… Pues nos propusimos seguir la misma rutina, y ella tan feliz! No solo eso sino que además probó varios bizcochos y galletas diferentes, e incluso, le empezamos a dar algo de fruta al desayuno por aquello de cambiar un poco, y ella lo aceptó como si lo hubiera comida toda la vida. Le daba igual kiwi, que paraguayo, melón, sandía. No hay nada mejor que a un niño le guste tanto la fruta.

El tema comidas fue genial ver como probaba cosas nuevas y encima todo le encantaba, la paella, migas, cazuela de pescado, todo tipo de pescados y cocinados de todas las maneras, a la plancha, frito, rebozado, en espeto, de todo vaya.

Pues llegábamos a la cena ya totalmente despreocupados, en el buffet del hotel (íbamos con media pensión), todas las noches ponían algún tipo de sopa y crema de verduras, así que ese era el primer plato de Alicia, unos días comía más, otros menos, y detrás siempre había croquetas, queso, pasta, opciones no nos faltaban y ella no solía despreciar nada.

En el tema bebidas también probamos cosas nuevas, ya que, aprendió a usar las pajitas, entonces casi todos los días tomaba algún zumo distinto.

Tengo que decir que tuvimos muchísima suerte con esta niña, observábamos a otras familias con niños pequeños que comían mal, y pasaban muy malos ratos.

Hubo un día durante las vacaciones que Alicia apenas comió porque estaba muerta de sueño (la playa y la piscina son auténticos anestésicos naturales), yo me agobié porque estaba empeñada que la niña debía comer algo más, y su padre, con la tranquilidad que le caracteriza me dijo que no me preocupara tanto, que la niña tenía que dormir lo primero y luego ya comería. Y efectivamente así fue, la niña merendó y cenó como una campeona después de echarse la siesta que tanto necesitaba.

El tema coche con Alicia también es sencillo porque se queda frita al poco rato de subirse en él. Así es que se pasó más de la mitad del viaje durmiendo y el resto viendo dibus en la tablet y jugando con su pizarrita.

Es cierto que organizamos el viaje de manera que coincidiera la comida a mitad de camino para que se echara una buena siesta después. Hay que pensarlo todo.

Por otro lado también aprovechamos para iniciar la retirada del pañal, y es que justo antes de irnos de vacaciones Alicia ya comenzaba a pedirnos ir al baño para hacer caca, y no quisimos despreciar la oportunidad.

Unos me dicen que es muy pronto, otros que debe ser con 2 años aproximadamente, yo creo que el mejor momento es cuando ella está preparada y te lo hace saber.

Es cierto que ya con 8 meses comenzamos a sentarla en la bacinilla (orinal), ya que, todos los días después de desayunar hacía caca y pensamos que mejor en el váter que en el pañal.

Pues se acostumbró la chiquilla y luego no quería hacerlo en el pañal, así fue como empezó a pedirlo. Ya entonces usábamos la tapa del orinal en el retrete del baño, y se adaptó sin problemas.

Ahora estamos en el punto que pide caca para todo, quiero decir, ella nota sensación de querer ir al baño pero no distingue si es para hacer pis o caca, a nosotros realmente nos da igual porque la llevamos igualmente y que sea lo que dios quiera.

La conclusión de todo esto es que la mayoría de las veces tenemos más miedo e inseguridades de los necesarios, y hacemos demasiado caso a los comentarios de los demás. Los que mejor conocen y saben lo que necesitan los niños son sus padres, por lo tanto, seremos nosotros los que decidiremos qué darle de comer, cómo y cuando, respetando claro está las recomendaciones de los pediatras.

No todo tiene que ser ABC, el orden de los factores se puede alterar y con niños es muy habitual.

Los cambios pueden ser buenos, hay que ir probando poco a poco y seguir el ritmo del niñ@, no pretender que el niñ@ siga nuestro ritmo. Son niños, no son tontos, si tienen hambre o sueño te lo harán saber, y así sucesivamente con todas sus necesidades.

Ánimo en vuestros próximos viajes y fuera miedos !!

No

2 comentarios
  1. María jose
    María jose Dice:

    Esta visto que esta niña vuestra es una todo terreno y os va dando lecciones día a día de que lo que le gusta es: «el saber de la aventura».

    Responder

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